TIPO SECO

Los transformadores secos evitan los riesgos de incendios y contaminación presentes en los transformadores de aceite, por lo que su empleo es necesario en interiores de oficinas, hospitales, hoteles, centros comerciales, plantas con procesos industriales de la petroquímica, textiles o con máquinas controladas con electrónicas y siempre donde se instalen transformadores cerca de donde laboran o conviven las personas.

No contaminan el medio ambiente, no hay posibilidades de derrames de líquidos, no requieren drenaje de aceite, ni sistemas costosos contra incendio. Resistentes al fuego. Se fabrican con aislamientos clases «B» y «F» y «H» de tipo «Mylar» y «Nomex», materiales que pueden trabajar con temperaturas de 150 y 200º C respectivamente, que son auto extinguible, no propagan la flama y no son explosivos.

Estos aislamientos no absorben humedad, por lo que los transformadores secos conservan permanentemente una alta resistencia óhmica aún en medio ambiente extremadamente húmedo, conservando siempre sus excelentes características dieléctricas.

Tiene una alta resistencia al corto circuito y resisten severos ciclos de trabajo y las sobrecargas normales.

El transformador seco trabaja cerca de las personas por lo que si nivel de ruido debe estar por debajo de los 40-60 dB según su capacidad.

Olvídese del filtrado anual de aceite o de limpiar las fugas. El mantenimiento de los transformadores secos es mínimo. Características de Construcción especiales. Núcleo Se fabrican con lámina de acero al silicio, grano orientado, rolada en frío, de alta permeabilidad magnética, calidad M0H-M3, trabajadas a bajas densidades de flujo para proporcionar bajas perdidas y mínima corriente de excitación.

Devanadas con alambre de magneto de cobre y/o aluminio con doble aislamiento de esmalte/expoxy 220º C alambre rectangular con doble forro de vidrio.

Entre devanados y entre capas se colocan los aislamientos hasta 220ºC. De acuerdo a su clase de aislamiento, estos materiales no absorben humedad, no propagan las flamas y garantizan permanentemente una resistencia de aislamientos entre devanados y al núcleo.

Elevación de temperatura de los devanados.

Impregnación del transformador ensamblado con núcleo y bobinas, en baño de barniz por 24 horas, asegurando operación silenciosa, mejora el aislamiento entre espiras y capas y protegen al núcleo magnético de la humedad.